viernes, 12 de julio de 2019

Plantar más de 500.000 millones de árboles: nuevo reto contra la crisis climática

Las zonas más verdes son las zonas con más potencial de ser reforestadas, según el estudio.

La forma más eficaz, rápida y barata de hacer frente a la crisis climática podría ser plantar árboles. Eso sí, muchos árboles: 500.000 millones de nueva plantación. Un estudio publicado el pasado 4 de julio en Science indica que existe espacio suficiente para incrementar en un 25% la superficie forestal terrestre y reducir así, en un 25% (respecto a la cifra actual) los gases de efecto invernadero (GEI) en la atmósfera.
Estos son los cálculos que se exponen en un estudio publicado por un equipo liderado por investigadores del Instituto Federal Suizo de Tecnología de Zurich. Los mapas y modelos generados por este equipo formado por expertos de Suiza, Italia y Francia indican que existe superficie suficiente para incrementar la masa forestal en un 25% sin que ello represente perjuicios irreversibles para la producción agrícola o los ecosistemas naturales.
La propuesta es ambiciosa pero posible, y además podría ser la más “barata” si se compara con otras propuestas para reducir a gran escala la presencia de GEI en la atmósfera. En casos como este, las cifras son tan altas que inducen a engaño. Para tener una referencia se debe recordar que, según los cálculos de diversos estudios anteriores, en todo el planeta viven en la actualidad unos tres billones de árboles.
La investigación se basó en la medición de la cubierta forestal real y potencial en 80.000 imágenes de alta resolución de Google Earth. La informática combinó entonces estos datos con diez factores clave de suelo, topografía y clima para crear un mapa global de dónde podrían crecer los árboles, al tiempo que se mantiene espacio para las personas (agricultura y zonas urbanizadas) y los ecosistemas naturales.
Esto mostró que alrededor de dos tercios de toda la Tierra -8.700 millones de hectáreas- podían sostener bosques y que 5.500 millones ya los sostienen. De los 3.200 millones sin árboles, 1.500 millones se utilizan para el cultivo, lo que deja 1.700 millones de hectáreas de tierra forestal potencial en áreas que antes estaban degradadas o escasamente vegetadas, en las que podrían crecer 1.200.000 árboles autóctonos. Esa superficie es aproximadamente el 11% de toda la Tierra y equivale al tamaño de los Estados Unidos y China juntos. Las áreas tropicales podrían tener una cubierta de árboles del 100%, mientras que otras estarían más escasamente cubiertas, lo que significa que, en promedio, aproximadamente la mitad del área estaría bajo cubierta forestal. 
Pero teniendo en cuenta que muchas de las zonas susceptibles de ser reforestadas están actualmente dedicadas al ganado, los investigadores han hecho sus cálculos considerando cubiertas forestales muy abiertas, de tipo dehesa, en las zonas de pastoreo actuales, en las que algunos árboles también podrían beneficiar al ganado.
En el resumen de su estudio, los autores se limitan a proponer un incremento del 25% la superficie forestal, una acción que podría tener como resultado la captura de 200 gigatoneladas adicionales de carbono que quedaría retenido en la madera y, por tanto, dejaría de estar en la atmósfera en forma de dióxido de carbono.
La propuesta de plantación masiva de árboles, sin embargo, no sustituye al hecho de que es necesario dejar de quemar combustibles fósiles, las causas principales del calentamiento global. Tampoco parece realista pensar que repentinamente todo el mundo empezará a plantar árboles frenéticamente, aunque de forma local ya se están poniendo en práctica experiencias de este tipo.
Las seis naciones más grandes del mundo, Rusia, Canadá, China, Estados Unidos, Brasil y Australia, contienen la mitad de los posibles sitios de restauración. Ya existen iniciativas de plantación de árboles, incluido el Desafío Bonn, respaldado por 48 naciones, destinadas a restaurar 350 millones de hectáreas de bosque para 2030. Pero el estudio muestra que muchos de estos países se han comprometido a restaurar menos de la mitad de las zonas que podrían sostener nuevos bosques.
Australia ha decidido plantar 1.000 millones de árboles desde ahora y hasta el 2050 con el objetivo de combatir el cambio climático, según informó el pasado mes de febrero. El gobierno australiano calcula que gracias a esta iniciativa se eliminarán 18 millones de toneladas al año de gases de efecto invernadero y Australia conseguirá reducir sus emisiones en los porcentajes y los tiempos requeridos en el Acuerdo de París sobre el cambio climático .
En 2007 Naciones Unidas lanzó la iniciativa Billion Tree Campaign. Cuando a primeros de año se anunciaron en la prensa los cálculos ahora publicados en Science, Naciones Unidas amplió su objetivo y la campaña se rebautizó como Trillion Tree Campaign). Gracias a la campaña iniciada en 2007, hasta el momento se han plantado más de 17.000 millones de árboles en todo el mundo. © Manuel peinado Lorca. @mpeinadolorca.