sábado, 10 de febrero de 2024

El misógino club de los once solteros



En el París de 1851, un grupo de jóvenes solteros, entre ellos el célebre escritor Julio Verne, fundaron un club exclusivo para hombres: "Los once solteros". El Café de la Regence se convirtió en su refugio, un espacio donde la literatura, la política y otros temas cobraban vida bajo la sombra de una regla inquebrantable: las mujeres no eran bienvenidas.

Aunque la lista completa de miembros permanece en el misterio, algunos nombres ilustres se asocian al club. Figuras como Théophile Gautier, poeta y novelista; Charles Monselet, escritor y crítico; y Gustave Flaubert, autor de la aclamada "Madame Bovary", formaron parte de este círculo elitista.

Las actividades del club giraban en torno a debates apasionados sobre diversos temas. La literatura ocupaba un lugar central, con recitales de poemas, análisis de obras y ácidas críticas a autores. La política también se debatía con fervor, discutiendo ideas y analizando los acontecimientos de la época. La ciencia, con sus fascinantes descubrimientos y las especulaciones sobre el futuro, completaba el menú intelectual del club.

Sin embargo, una sombra oscurecía las actividades del club: la misoginia. Una profunda aversión hacia las mujeres permeaba las ideas de sus miembros, quienes las consideraban inferiores a los hombres y las excluían del ámbito intelectual y artístico.

El club "Los Once sin mujer" se convierte, así, en un reflejo de la sociedad decimonónica, donde las mujeres eran relegadas a un segundo plano. Si bien su influencia en la historia no fue significativa, este club nos recuerda la misoginia que imperaba en el siglo XIX, un pasado que nos invita a reflexionar y luchar por una sociedad más justa e igualitaria.