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miércoles, 27 de enero de 2021

Los poderes ocultos de las hierbas gateras



Los dueños de gatos (si es que los gatos tienen dueño) saben que sus mascotas se ponen frenéticas después de frotarse contra la hierba gatera, Nepeta cataria. Una investigación publicada en la revista Science Advances sugiere que los gatos no solo usan esa hierba para tener un subidón, sino que también pueden usarla como una defensa frente a los mosquitos.

Aunque los comportamientos aprendidos permiten que los animales se adapten de manera flexible a entornos complejos y cambiantes, algunos comportamientos específicos se expresan sin necesidad de exposición o aprendizaje previos. Este tipo de comportamiento fijo en animales es provocado frecuentemente por señales químicas emitidas por alelomonas, las secreciones emitidas por individuos de la misma especie (feromonas) o por señales químicas emitidas por depredadores o presas (kairomonas), cuya respuesta es decisiva para la supervivencia. 

En los gatos, dormir es lo natural. Les gusta dormir. Desde su origen salvaje, los gatos han disfrutado del sueño y dormir muchas horas al día forma parte de su naturaleza. Hay una poderosa razón para ello. 

Los felinos adultos pueden llegar a dormir entre 12 y 16 horas, y más de 20 horas si se trata de una cría, pero a medida que envejecen también aumentan las horas de sueño y descanso, porque el cuerpo se fatiga con más facilidad. Muchos pensarán que los gatos duermen tanto porque son animales perezosos, pero en realidad estos dormilones están influenciados por varios factores innatos el principal de los cuales reside en el comportamiento de los felinos silvestres, los ancestros de los gatos domésticos. 

Nepeta cataria

Los felinos son excelentes cazadores. Al ser unos depredadores ágiles y rápidos, para conseguir comida no necesitan invertir mucha energía, así que pueden invertir buena parte de su jornada en disfrutar de otros placeres, y más cuando se trata de un gato doméstico, que tiene un amigo humano que lo alimenta.

Además, algunos olores de plantas también pueden provocar respuestas características en animales. Un ejemplo bien conocido del comportamiento inducido por algunas plantas en mamíferos es la de los gatos domésticos y otros felinos como leones y linces. Cuando los felinos huelen la hierba gatera (Nepeta cataria) y la vid plateada (Actinidia polygama), muestran una respuesta de comportamiento típica que incluye lamer y masticar las plantas, frotarse la cara y la cabeza contra ellas y rodar por el suelo. 

Esta respuesta suele durar entre 5 y 15 minutos, seguida de un período de una o más horas en las que los animales no responden al estímulo y se muestran aletargados. Debido a que la respuesta del felino no tiene ningún efecto fisiopatológico, las hojas secas de estas plantas se utilizan comercialmente en juguetes para gatos domésticos de todo el mundo.

La hierba gatera y la vid plateada no están estrechamente emparentadas, pero ambas hacen que los gatos se pongan como locos. Las dos plantas contienen iridoides, unos compuestos químicos que protegen a las plantas contra los insectos chupadores de savia. Esa molécula es la responsable del estado eufórico de los gatos que se ungen con la hierba y de su protección contra las picaduras de los mosquitos.

Actinidia polygama

Los investigadores que han publicado el artículo usaron trozos de papel empapados en nepetalactol, un iridiode producido por Actinidia polígama, que entregaron a un grupo de animales que incluían desde grandes felinos de zoológicos hasta gatos domésticos y silvestres. El tamaño no importa: en cuanto lo tuvieron a su alcance, grandes y pequeños comenzaron a untarse con el papel.

Estudios anteriores habían demostrado que la hierba gatera libera un iridoide llamado nepetalactona, que es diez veces más eficaz para repeler mosquitos que el DEET, el ingrediente más habitual de los repelentes de insectos. Lo que se ha comprobado ahora es que el nepetalactol derivado de Actinidia polygama también protege a los felinos contra los mosquitos. Los felinoscubiertos de nepetalactol atrajeron significativamente menos mosquitos (en algunos casos, la mitad) que los que no fueron tratados con el químico.

La atracción de los gatos por los iridoides ha desconcertado a los investigadores desde hace años y los expertos aún no están seguros de por qué la sustancia química afecta a los gatos, pero no a otros animales como perros o ratones. Como cualquiera que haya observado en el campo a los felinos que aguardan sigilosamente para emboscar a sus presas, permanecer completamente quietos es muy complicado cuando están acosados por los mosquitos, así que untarse con una hierba es una solución natural para librarse de los molestos zancudos.

Los gatos domésticos, cazadores frustrados, han heredado ese comportamiento de sus ancestros silvestres. © Manuel Peinado Lorca. @mpeinadolorca.