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domingo, 21 de mayo de 2023

¿Por qué se extinguieron los trilobites?



Es una gran historia que la mayoría de los niños aprenden en la escuela primaria. Las pisadas de unos animales enormes y terribles, los dinosaurios, atronaron la Tierra durante millones de años mientras vagaban por los densos bosques tropicales del Mesozoico. 

Hay una etapa en la infancia en la que nos fascinan los fósiles, con el poderoso Tyranosaurus rex a la cabeza.Quizás porque teniendo unos diez años un amigo de mi padre me trajo un ejemplar fosilizado en un pedrusco marroquí que extravié en alguna mudanza, yo me aficioné a los trilobites, esos animales acorazados cuyo nombre, Trilobita, viene del latín "tres lóbulos", los fósiles más abundantes del Paleozoico, que sobrevivieron durante millones de años en una Tierra en la que dominaba la vida oceánica. Sus restos fósiles son tan abundantes y han sido tan estudiados, que posiblemente sean el grupo de organismos extintos más conocido.

Mi antigua afición ha renacido cuando se acaba de descubrir que, extrañamente, poseían un tercer ojo, como si se tratara de Lobsang Rampa, el falso monje budista protagonista del gran timo literario de los años 50, lo que me ha sorprendido casi tanto como cuando supe que lo que parecían ser unos animalitos simpáticos e inofensivos practicaban el canibalismo.

Los trilobites son criaturas extrañas: parecen bichos nadadores cuyas placas acorazadas rematan en cascos como los de Darth Vader, que vivieron en la Tierra durante la friolera de 270 millones de años. Estos invertebrados pelágicos, cuyas especies alguna vez se contaron por decenas de miles y sus especímenes por miles de millones, prosperaron mientras se afanaban rastreando incansablemente los fondos oceánicos en busca de alimento con tanto éxito que incluso lograron sobrevivir a las dos primeras extinciones masivas.

Con la tercera no lo lograron. Hace unos 252 millones de años, desaparecieron del registro fósil. ¿Qué acabó con estas criaturas hasta entonces campeonas de la resiliencia de los fondos abisales?

Aparecidos en el período Cámbrico (al inicio del Paleozoico, hace unos 540 millones de años), cuando los primeros organismos multicelulares conocidos, los ediacáricos que poblaron las aguas hace entre 635 y 542 millones de años, ya habían desaparecido, los trilobites empezaron a diversificarse en el Cámbrico inferior. Tras la extinción masiva de finales del Cámbrico, solo sobrevivieron las formas que habitaban ambientes pelágicos, de aguas profundas. Durante el Ordovícico alcanzaron su máxima diversidad y ocuparon casi todos los nichos ecológicos marinos. A partir del Silúrico presentaron pocos cambios, hasta que durante la extinción masiva del Devónico sufrieron una importante reducción con la extinción de casi todos los grupos que habían llegado a reunir unas 22 000 especies.

Su total desaparición coincidió con la extinción del Pérmico-Triásico, la más devastadora de todas las extinciones, durante la cual desapareció un 81% de las especies marinas y el 70% de las especies de vertebrados terrestres.

Las erupciones volcánicas en Siberia, que arrojaron a finales del Pérmico enormes cantidades de lava durante unos dos millones de años, emitieron billones de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera, lo que provocó la acidificación de los océanos, que a su vez dificultó la supervivencia de los animales marinos. Hasta el 95% de las especies marinas, incluidos muchos trilobites, sucumbieron a la extinción de finales del Pérmico, también conocida como la Gran Mortandad.

Para entonces, los trilobites ya habían comenzado una senda imparable hacia la extinción. Cuando los alcanzó la tercera extinción masiva, su diversidad ya había mermado considerablemente porque los cambios ambientales y evolutivos habían reducido el número de representantes de esta clase de criaturas primitivas.



Cuando los trilobites aparecieron por primera vez al comienzo del Cámbrico (hace entre 541 y 485 millones de años), eran extremadamente diversos, posiblemente porque no había tantos competidores. Las adaptaciones de los trilobites durante el Cámbrico temprano se relacionan principalmente con unos entornos favorables que impulsaron su crecimiento y su desarrollo expansivos, como se deduce de las muchas variaciones en la cantidad de segmentos o extremidades que poseían.

Durante el Período Ordovícico, que comenzó hace unos 485 millones de años, la competencia y la depredación entraron en juego con una virulencia desconocida hasta entonces. En esos tiempos convulsos, muchas de las adaptaciones de los trilobites están claramente relacionadas con estrategias ecológicas ofensivo-defensivas: algunos desarrollaron diferentes posiciones de los ojos, exoesqueletos más duros o la capacidad de enrollarse como una bola, tal y como hacen las modernas cochinillas comunes. Estas adaptaciones, sospechan los paleontólogos, hicieron que los trilobites tuvieran más éxito en el cada vez más competitivo fondo del océano. Pero, a la larga, estas aadptaciones podrían haber impedido su recuperación en las siguientes extinciones masivas.

Por entonces, hace unos 444 millones de años, sobrevino la extinción del Ordovícico-Silúrico, la primera extinción masiva causada por un enfriamiento global y una disminución en los niveles del mar. El número de especies de trilobites, que una vez se contó por miles, se redujo a cientos. Aunque las cadenas tróficas y los ecosistemas permanecieron intactos, los trilobites nunca se diversificaron del todo ni alcanzaron la biodiversidad específica que habían alcanzado antes. La creciente competencia en los hábitats oceánicos puede ser lo que les impidió recuperarse por completo.

La segunda extinción masiva, la del Devónico tardío, golpeó a los trilobites hace unos 375 millones de años. La extinción del Devónico tardío fue más lenta y sus causas menos específicas que la anterior y la posterior. Es más difícil de analizar porque tuvo lugar durante un largo intervalo temporal, pero probablemente condujo a una desaceleración de la evolución y de la diversificación. Aunque la causa directa sea menos clara, el efecto de la segunda extinción en los trilobites fue muy acusado. Órdenes enteros —en biología los animales se clasifican en órdenes, familias, grupos y, finalmente, especies— se extinguieron. Después de la segunda extinción, solo sobrevivió una familia de la clase de los trilobites: los Proetidae.

No está claro lo qué hizo que los miembros de esa familia fueran tan resistentes. Eran criaturas relativamente simples en comparación con algunos de los trilobites más abundantes y voluminosos que han existido. Cuando sobrevino la tercera extinción a finales del Pérmico, la competencia, los depredadores y los cambios ambientales se volvieron más hostiles contra los antiguos proétidos, que no pudieron resistir los procesos de calentamiento global provocados por las erupciones volcánicas.

Los detalles de lo que provocó que los trilobites fueran tan resistentes primero y tan vulnerables después, todavía está por aclarar. Descubrir por qué nunca se diversificaron de nuevo en la misma medida tras cada extinción, es una pregunta que sigue sin respuesta. ©Manuel Peinado Lorca. @mpeinadolorca.