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jueves, 13 de diciembre de 2018

¿Chuletones sostenibles? Respuesta al libro Contribuciones del ganado al cambio climático: hechos y ficción.


El Dr. Frank Mitloehner, profesor en la Universidad de California, Davis, publicó en 2016 un libro blanco titulado Livestock’s Contributions to Climate Change: Facts and Fiction (Contribuciones del ganado al cambio climático: hechos y ficción), al que dos años después El PAÍS de anteayer, sin que sepamos por qué, le ha dado una especial relevancia muy en la línea del tartufismo del diario en lo que se refiere a cuidar el huerto de sus anunciantes. Como el tema de la contribución del ganado al cambio climático es algo que me preocupa y he tomado posición al respecto en alguna ocasión (1, 2)
Lejos de mí la intención de criticar a una universidad en la que tengo buenos amigos, pero conviene empezar diciendo que  Davis es un excelente campus especializado en temas de agricultura y ganadería que está situado en pleno valle del río Sacramento, una de las regiones agropecuarias más importantes del mundo. El campus se inició como una extensión de la Universidad de California (Berkeley) especializada para temas de agricultura. Desde su fundación, la universidad ha participado en gran parte del desarrollo agropecuario de California, uno de los sectores más importantes del estado y una de las regiones agrarias más importantes de Estados Unidos gracias a su investigación en semillas, fertilizantes, mejora animal, veterinaria y formación técnica para agricultores.
El entorno social de Davis es, pues, típicamente agropecuario y, como no podía ser menos, se preocupa por su entorno y por sus intereses sectoriales, y más aún si se tiene en cuenta que sus programas de investigación mantienen estrechos vínculos con asociaciones del sector, entre otras con la poderosa AFIA, que aglutina las principales industrias manufactureras de productos ganaderos y agrícolas de Estados Unidos. No puede, pues, sorprender que la AFIA se pronunciara totalmente a favor del libro del doctor Mitloehner, cuyo contenido, si algo favorece, son los intereses de sus asociados. Si uno no puede esperar que los matadores de toros se opongan a la Fiesta Nacional, ni que las facultades de Veterinaria digan una sola palabra crítica sobre la lidia de toros bravos, tampoco debería esperar que la Universidad de California, Davis, tire piedras contra su propio tejado. La historia está ahí: consulte la vinculación de algunas universidades americanas con la industria tabaquera en algunos de estos ejemplos de manipulación de la investigación.
Básicamente, el doctor Mitloehner usa en su libro estadísticas incompletas sobre la emisión de gases de efecto invernadero (GEI) para minimizar los impactos ambientales de la ganadería. Afirma en su libro que la producción ganadera es responsable del 4,2% de las emisiones de GEI de los Estados Unidos (lo que tampoco es poco si tenemos en cuenta que estamos ante en el país co-líder en la emisión de GEI). Aunque en el libro reconoce que los métodos de evaluación del ciclo de vida (ACV) son la "regla de oro" para medir con precisión las contribuciones del ganado al cambio climático, extrae conclusiones basadas en datos que no reflejan el ciclo de vida completo de los productos animales. Su cálculo del 4,2% no tiene en cuenta varias fuentes de emisiones importantes. Cita las estimaciones de la EPA (la Agencia Medioambiental de los Estados Unidos) para la emisión derivada de la fermentación entérica y el manejo del estiércol, pero excluye las emisiones de (1) la producción de alimentos para animales y forrajes, incluidas las emisiones de óxido nitroso asociadas con la aplicación de fertilizantes; (2) la deforestación y los cambios en el uso del suelo; (3) el transporte de alimentos para animales, ganado y productos alimenticios; y (4), las emisiones asociadas a los productos alimenticios de origen animal.
El doctor Mitloehner confunde ¿interesadamente? las emisiones globales de GEI con aquellas relacionadas estrictamente con las emisiones de Estados Unidos. Por ejemplo, sostiene que quienes aseguran que las emisiones de GEI derivadas de la ganadería estadounidense son comparables a las del transporte están equivocados. Sin embargo, los datos que equiparan el sector ganadero y el transporte se refieren a las emisiones mundiales son muy precisos. La estimación más reciente de la FAO es que un 14,5% [7,1 gigatoneladas (GT)] de las emisiones mundiales de GEI son atribuibles a la agricultura animal, mientras que un volumen ligeramente menor (7 GT) son atribuibles al transporte según el IPCC.
El porcentaje de emisiones de GEI de Estados Unidos atribuibles a la agricultura animal no es comparable a las tendencias globales y no refleja la magnitud del problema, porque las emisiones de la energía y el transporte de ese país son excepcionalmente altas, y porque las emisiones debidas a la deforestación para abrir las tierras al pastoreo y a la producción de cultivos forrajeros se realizan en otros países. Mitloehner se centra en las emisiones de GEI y discute el uso de recursos, pero no se ocupa de los otros impactos ecológicos y de salud pública derivados de la ganadería industrial. No ofrece dato alguno sobre el consumo del agua, la contaminación de los recursos hídricos por la escorrentía agropecuaria, el uso masivo de insecticidas que está acabando con la biodiversidad natural, la contaminación del aire, la resistencia a los antibióticos, los impactos en las comunidades rurales y en los trabajadores, y otros efectos dañinos (3, 4).
El doctor Mitloehner afirma que «Las mejoras en la eficiencia de la producción ganadera están directamente relacionadas con las reducciones del impacto ambiental», pero para sostenerlo se centra en el aumento de la eficiencia por cabeza de ganado y no tiene en cuenta la escala de la producción animal de alimentos y la huella ambiental total de la agricultura animal en Estados Unidos. Aunque ha habido un progreso significativo realizado por las industrias ganaderas estadounidenses en términos de eficiencia, el impacto general de criar cada año unos 10.000 millones de animales destinados al consumo directo es enorme. Los beneficios de la mayor eficiencia de cría por cabeza se compensan si la producción animal de alimentos continúa aumentando y trae como resultado una huella ambiental total cada vez mayor. Por lo tanto, es irreal suponer que el sector agropecuario de Estados Unidos haya reducido su huella ambiental total porque haya reducido las emisiones de GEI por cabeza de ganado producida.
Aunque se reconozca –como es obvio- que las reducciones urgentes y radicales de emisiones de GEI son fundamentales en todos los sectores, incluidos el transporte, la energía y la agricultura, no es menor cierto que si las emisiones se reducen drásticamente en los sectores no agrícolas, pero continúan las tendencias pronosticadas en el consumo de productos animales, el aumento de la temperatura media mundial probablemente superará los 2 grados centígrados. La reducción del impacto ambiental de la agricultura exigirá drásticas disminuciones en la ingesta de carne y lácteos, particularmente en países como Estados Unidos que tienen los niveles más altos de consumo per cápita.
El estadounidense típico consume aproximadamente tres veces más carne, lácteos y huevos que la media mundial, lo que perjudica la salud humana y el medio ambiente. En comparación con la dieta mundial promedio, la dieta estadounidense provoca casi el doble del uso de la tierra agrícola y de las emisiones de GEI, el 80-90% de las cuales están relacionadas con el consumo de alimentos de origen animal.
El libro critica los esfuerzos de los consumidores para reducir la dieta de productos cárnicos, entre otras el Meatless Monday (lunes sin carne), que anima a los ciudadanos a comprender que las decisiones sobre su dieta afectan el medio ambiente y que deben comenzar a reducir (que no a suprimir) la ingesta de productos animales. Si bien el problema del cambio climático pueda parecer que sobrepasa la capacidad de cada uno de nosotros para marcar diferencias, cambiar nuestras decisiones del día a día, por pequeñas que sean, es una forma viable para que entre todos demos un paso hacia la reducción de nuestra huella ambiental. Pero si nos esforzamos en reducir las contribuciones antropogénicas al cambio climático, es preciso también que quienes se dedican a interpretar las estimaciones de emisiones empleen el máximo rigor y la mejor metodología disponible para evaluar los impactos ambientales de las actividades agropecuarias. En ese sentido, el libro blanco del doctor Mitloehner deja bastante que desear. © Manuel Peinado Lorca. @mpeinadolorca.

sábado, 8 de diciembre de 2018

536 d.C.: el año en el que se inició la caída del Imperio Romano



El punto de partida de la extraordinaria novela de William Ospina El año del verano que nunca llegó es la erupción del volcán indonesio Tambora en 1815, que provocó desastres naturales por todo el mundo y convirtió 1816 en el famoso "año sin verano". En Ginebra, junto al lago Lemán, en la Villa Diodati, durante tres noches de junio que duraron tres días, varios jóvenes diletantes románticos reunidos en torno a Lord Byron jugaron a escribir el relato más terrorífico que pudieran imaginar. Dos escritores desconocidos hasta entonces crearon sendas obras eternas: William Polidori creó El vampiro, antecesor del Drácula de Bram Stoker, y Mary Shelley, el genial Frankenstein.
¿Qué provocó la caída del Imperio Romano? El gran historiador Edward Gibbon estaba harto de la cuestión. Decía que, en lugar de especular sobre los motivos del largo y lento colapso de Roma entre los siglos III y VII d.C (según a quién se le pregunte) deberíamos maravillarnos sobre todo de que hubiese durado tanto tiempo. A pesar de ello, algo mantiene a los historiadores fascinados con la caída de Roma.
Las explicaciones propuestas incluyen el envenenamiento masivo con plomo (una explicación clásica ya descartada por la mayoría de la comunidad científica) y el decaimiento moral (una explicación difícil de probar). Una teoría revisionista muy influyente sostiene que Roma nunca desapareció, sino que simplemente se transformó en una nueva sociedad irreconocible para los paganos: la cristiana. En respuesta a esta interpretación de "transformación", los historiadores han insistido más recientemente en que la antigüedad tardía se caracterizó sobre todo por la violencia, la muerte y el colapso económico, una idea defendida en el libro de 2005 de Bryan Ward-Perkins La caída de Roma y el fin de la civilización.
Fuera lo que fuese, en el año 536 d.C. Europa tuvo un año más que malo, horrible. Según los autores de un artículo publicado el pasado 14 de noviembre en la revista Antiquity, la caída del Imperio Romano pudo haberse iniciado por una década de hambruna y plagas que comenzó ese año. Todo comenzó cuando una misteriosa niebla barrió el continente ocultando la luz solar con una bruma azulada que, durante 18 meses, dejó a Europa, a Oriente Medio y a partes de Asia sumida en tinieblas las 24 horas del día. «Porque el sol emitió su luz sin brillo, como la luna, durante todo el año», escribió el historiador bizantino Procopio. Las temperaturas en el verano de 536 cayeron de 1,5 °C a 2,5 °C, dando inicio a la década más fría en los últimos 2300 años. Las cosechas se perdieron desde Irlanda a China y el hambre se desató.
Los que soportaron esa larga y fría noche se enfrentaron a tiempos aún más duros en 541, cuando un espantoso brote de peste bubónica conocido como la plaga de Justiniano asoló las tierras mediterráneas como un apocalíptico Armagedón y mató a 100 millones de personas. La bacteria que según otro artículo publicado en PLOS Pathogens causó la plaga, Yersinia pestis, se ha relacionado con al menos dos de las pandemias más devastadoras de la historia escrita. Una, la Gran Plaga, que se prolongó desde los siglos XIV al XVII, incluyó la espantosa Peste Negra, que pudo haber matado a casi dos tercios de Europa a mediados del siglo XIV. Otra, una plaga moderna, que comenzó en China a mediados del siglo XIX azotó el mundo en los siglos XIX y XX, extendiéndose por África, América, Australia, Europa y Asia.
A pesar de todo lo que saben los arqueólogos sobre la devastación que comenzó en 536, los científicos aún no estaban seguros de por qué la misteriosa nube de la fatalidad se cebó sobre Europa. Ahora, un grupo internacional de científicos encabezado por el profesor de historia medieval de Harvard Michael McCormick y el glaciólogo Paul Mayewski, del Climate Change Institute de la Universidad de Maine, piensa que finalmente ha descubierto la respuesta. En el estudio publicado en Antiquity, el equipo analizó un antiguo núcleo de hielo de 75 metros extraído de los Alpes suizos que contiene más de 2.000 años de lecciones de historia microscópica. Partículas de polvo, metal y elementos aerotransportados congelados a varios niveles del núcleo sugieren cómo cambió la atmósfera en Europa a lo largo de los últimos dos milenios: el nuevo estudio revela que una erupción volcánica masiva en Islandia precedió directamente al comienzo de los días más oscuros de Europa.
Un núcleo de hielo de 72 metros perforado en el glaciar Colle Gnifetti en los Alpes suizos guarda más de 2000 años de lluvia de volcanes, tormentas y contaminación humana. Foto.
Desde que algunos estudios de los anillos de crecimiento de árboles publicados en la década de 1990 sugirieron que los veranos alrededor del año 540 fueron inusualmente fríos, los investigadores han buscado la causa. Hace tres años, los núcleos de hielo polar de Groenlandia y la Antártida dieron una pista. Cuando un volcán entra en erupción, arroja azufre, bismuto y otras sustancias a la atmósfera, donde forman un velo de aerosol que refleja la luz del sol hacia el espacio, enfriando el planeta. Al combinar el registro de hielo de estos rastros químicos con el registro de anillos de árboles, un equipo dirigido por Michael Sigl descubrió que casi todos los veranos inusualmente fríos de los últimos 2.500 años fueron precedidos por una erupción volcánica. Una erupción masiva, sugirió el equipo en un artículo publicado en 2013, se desató a finales de 535 o principios de 536, que fue seguida por otra en 540. El equipo de Sigl concluyó que el doble golpe volcánico, cuyo origen situaron en Norteamérica, explicaba la prolongada oscuridad y el frío.
El nuevo estudio recoge investigaciones previas de varios de los coautores del artículo, que en 2015 utilizaron un láser para realizar cortes ultrafinos del núcleo de hielo alpino para su análisis químico. En cada una de las muestras, aproximadamente 50.000 por cada metro del núcleo, cada una de las cuales representa tan solo unos pocos días o semanas de nevadas a lo largo de la historia, se analizaron una docena de elementos atmosféricos específicos atrapados en el núcleo. El análisis permitió al equipo localizar tormentas, erupciones volcánicas y conocer la contaminación desde hace 2.000 años.
Al observar las muestras que datan de la primavera de 536 encontraron dos fragmentos microscópicos de vidrio volcánico, que luego relacionaron con rocas volcánicas de Islandia, lo que descartaba el origen norteamericano. Según los investigadores, estos fragmentos transportados tan lejos son la evidencia de una erupción volcánica masiva que arrojó un monstruoso penacho de ceniza en el aire sobre el hemisferio Norte y viajó a lomos de los vientos hacia el sur de Europa hasta encapotar el cielo durante más de un año.
El equipo también encontró evidencias de dos erupciones posteriores en los años 540 y 547. Según los investigadores, la contaminación combinada de este triple golpe volcánico hizo más algo más que ocultar el Sol y enfriar la Tierra: bien pudo haber preparado a Europa para un período de muerte y decadencia que duró cien años.
Afortunadamente, la cadena de días terribles, horribles, muy malos y malos de Europa finalmente terminó. En el año 640, las muestras del núcleo de hielo alpino mostraron signos de un nuevo tipo de contaminación en el aire: el plomo, liberado en el cielo durante un auge de la fundición de plata. Según los historiadores, una demanda renovada de plata representó una economía que renació en la oscuridad de una Europa hambrienta y enferma, y el surgimiento de una nueva clase mercantil lista para el comercio de metales preciosos. © Manuel Peinado Lorca. @mpeinadolorca.

Una de fracking y otra de arena


Como los toxicómanos, capaces de pagar cualquier precio por un gramo de droga, vivimos en una sociedad yonquizada por el petróleo que explica en buena medida que las autoridades estadounidenses no actúen frente a la burbuja del fracking de la que me he ocupado varias veces tanto en este blog (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8) como en un par de libros. No obstante, las cosas tienen un límite y la explotación a pérdidas de determinados recursos comienza a dar señales de agotamiento.
La rápida caída de los precios del petróleo finalmente ha cobrado la primera víctima, pero no será la última. El gobierno de la provincia de Alberta (Canadá) anunció la semana pasada un importante recorte en la producción de petróleo de arenas bituminosas para frenar la sangría del bajo precio del crudo. El precio pagado por el petróleo de arenas bituminosas ha caído un impresionante 77% desde su punto máximo hace solo dos meses. Y hay que tener en cuenta que en Canadá el 80% de los recursos petrolíferos proceden de esas arenas.
Conocidas también como arenas asfálticas, las arenas bituminosas son una combinación de arcilla, arena, agua y bitumen (también llamado “betún” o “brea”), que está constituido por una mezcla de líquidos orgánicos altamente viscosa, negra y pegajosa (en Venezuela es conocido como chapapote). Para poder ser utilizado en la industria petrolífera, el bitumen necesita ser mejorado (upgraded) desde el momento mismo de su bombeo, dado que es demasiado viscoso como para fluir. Por tanto, debe sufrir un proceso de ruptura molecular muy complejo y poco rentable, además de que su obtención como materia prima es ambientalmente muy dañina: en promedio se necesitan dos toneladas de arenas asfálticas, obtenidas en minería a cielo abierto, para obtener un solo barril de petróleo.
Aunque el precio del petróleo de arenas canadienses es el que más ha caído, también está experimentando descensos sustanciales el precio estándar del petróleo crudo del oeste de Texas. Por ejemplo, el precio pagado por el crudo del yacimiento de fracking más grande Estados Unidos, el texano Bakken, ha caído un 42% desde su máximo en octubre. Esa es una noticia terrible para los productores de petróleo por fracking de Dakota del Norte, cuya producción depende de tanto de los costes elevados de la propia fractura hidráulica como de los derivados de su transporte hasta las refinerías del Golfo.
De acuerdo con un artículo de Zerohedge, Alberta ha ordenado un recorte en la producción de petróleo "sin precedentes" para combatir el desplome de los precios. El plan, que se anunció un domingo por la noche, reducirá la producción de crudo en bruto y betún de Alberta en 325.000 barriles por día durante tres meses a partir de enero. La reducción bajará luego hasta 95.000 barriles diarios hasta el final del próximo año. La reducción de 325.000 barriles diarios le costará a la industria petrolera de Alberta al menos 500 millones de dólares a los precios actuales del mercado.
Como puede verse en la gráfica procedente del mencionado artículo de Zerohedge, el precio del petróleo Western Canadian Select (WCS) ha caído a un nuevo mínimo (13,46 dólares US) en comparación con los mínimos anteriores establecidos a principios de 2016. Cuando el precio del petróleo estadounidense se cotizaba a 30 dólares por barril en enero de 2016, el precio del WCS era de 15 dólares. Ahora, con el precio del petróleo estadounidense a 53, el petróleo de las arenas bituminosas del oeste de Canadá se cotiza a casi 40 dólares menos por barril.
Mientras que los precios más bajos del petróleo han llevado al gobierno de Alberta a emitir un recorte obligatorio de la producción de petróleo, las fuerzas del mercado probablemente serán el factor principal para reducir el suministro de petróleo procedente de las lutitas estadounidenses explotadas por fracking.¿Por qué? Bueno, porque los precios pagados por el petróleo de los diversos campos de lutitas también se han comercializado a un descuento mayor que el precio de referencia del petróleo (West Texas Intermediate: WTI) que se cotiza en Estados Unidos. Según puede verse en la siguiente gráfica, el crudo de lutitas del Bakken se ha desplomado a un mínimo de 39,55 dólares por barril desde su máximo de 66,50 en octubre.
Caída de los precios del barril de petróleo en 2018, incluyendo el precio WTI, los precios de los dos principales campos de lutitas de EEUU y el de las arenas bitumnosas (Tar Sands). 
Item más: el precio pagado por el petróleo procedente del segundo campo de lutitas más grande de Estados Unidos, el Eagle Ford, ha caído un 36% desde su máximo en octubre. Todos estos puntos de referencia se negocian con un descuento mucho mayor al precio estándar del West Texas Oil, el cual, a su vez, se ha reducido un 30% desde su máximo de 76,41 dólares. Por lo tanto, como se puede ver, las fuentes de petróleo no convencionales de mayor coste están sufriendo sus precios más bajos.
La industria del petróleo de lutitas de Estados Unidos está en serios problemas, ya que el 75% de las empresas aún sufren de un flujo de efectivo libre negativo, lo que quiere decir que están vendiendo su producción a pérdidas. Aunque he escrito sobre esto algunas veces, la siguiente gráfica, obtenida de un artículo de Rystad Energy, es muy ilustrativa. En la gráfica aparecen dos indicadores: el flujo de efectivo libre para capital (Free Cash Flow to Equity o FCFE), que se compara con las inversiones en bienes de capital o CAPEX (Capital Expenditure) y el CFO (Cash Flow Operative).  
El FCFE es una medida de cuánto efectivo se puede distribuir a los accionistas de la empresa como dividendos después de todos los gastos, las reinversiones y los reembolsos de la deuda. Mientras que los dividendos son los flujos de efectivo realmente pagados a los accionistas, el FCFE es el flujo de efectivo disponible para los accionistas. El flujo de caja operativo (CFO) es la cantidad de dinero en efectivo que genera una empresa a través de sus operaciones. Este flujo permite valorar y cuantificar las entradas y salidas de dinero mediante las actividades de explotación, por lo que resulta difícil de manipular.
La gráfica muestra el FCFE y el flujo de efectivo de las actividades operativas (CFO) con todas sus partidas agregadas en los primeros tres trimestres de 2018 (Q1 a Q3). Además de los valores específicos de las compañías de Exploración y Producción (E&P) de fracking, la gráfica muestra a las principales compañías energéticas (ExxonMobil, Chevron, BP, Shell, Eni) con fines comparativos. Aunque el fracking es una parte importante de la mayoría de las carteras de esas grandes compañías, difícilmente genera flujos de efectivo a nivel corporativo para cualquiera de ellas. Esas compañías gastaron entre el 49 y el 67% de su CFO en 2018 en gastos de capital. Además, generaron entre 4.700 y 11.200 millones de FCFE en los primeros nueve meses de 2018.
En lo que se refiere a los operadores de fracking, EOG generó 900 millones de FCFE en los tres primeros trimestres de 2018, el máximo generado entre las E&P puras (es decir, excluyendo a Oxy que tiene sectores químicos integrados). La mayoría de las empresas de tamaño medio se encuentran en una zona FCFE negativa con un gasto de capital que supera al CFO. Lo que es importante entender es que incluso con los precios más altos del petróleo experimentados este año, tres cuartas partes de las empresas de fracking siguen gastando más de lo que ganan. Además, la industria estadounidense de lutitas ha acumulado una deuda de casi 300.000 millones de dólares. ¿Qué sucederá si el precio del petróleo continúa bajando durante los próximos meses? © Manuel Peinado Lorca. @mpeinadolorca.

lunes, 3 de diciembre de 2018

La Guerra de las Galaxias en la nomenclatura zoológica

Gollumjapyx smeagol. Foto.

Los nombres científicos de las especies se escriben en latín y tienen dos componentes. Considera nuestro propio nombre científico, Homo sapiens, por ejemplo. La primera parte del binomio, Homo, describe nuestro género, un conjunto de organismos que incluye a nuestros parientes más cercanos. Compartimos el nombre genérico Homo con varias especies humanas primitivas, incluidos los neandertales o Homo neanderthalensis. El segundo componente del binomio, sapiens, es exclsuivo de nuestra especie. Cuando los investigadores encuentran un nuevo organismo su nombre depende de lo que ya se sabe sobre especies similares. Si comparte suficientes rasgos con un género conocido, el científico que haya descubierto la nueva especie lo sitúa en él, y luego selecciona un nombre específico que puede reflejar cualquier aspecto, desde alguna característica de la nueva especie hasta la celebridad favorita del científico.
Hace diez años mi compañero de departamento, el profesor de Zoología Vicente Ortuño, publicó el descubrimiento de un interesante artrópodo cavernícola del pequeño orden de los dipluros, un interesante hallazgo que normalmente hubiera pasado desapercibido, pero que saltó de forma explosiva a diferentes medios de comunicación y aún más contundentemente a Internet (alcanzó 50.000 registros en una semana). La especie, que sus descubridores llamaron Gollumjapyx smeagol, fue publicada en la revista científica Zootaxa, que se hace eco de nuevos hallazgos zoológicos que para el gran público suelen pasar inadvertidos. Sin embargo, en el caso de este dipluro troglodita, lo que llamó la atención de los medios de comunicación no fue su interés científico, sino a la elección de su nombre científico.
Vicente y su compañero de descubrimiento, Alberto Sendra, del Museu Valencià d'Història Natural, eligieron para epíteto de la nueva especie “Smeagol“ el nombre de uno de los Hobbits más famosos de la conocida obra de la mitología moderna El señor de los anillos. Para conseguir que el golpe de efecto fuese más rotundo, designaron el nuevo género con otro nombre original –Gollumjapyx- que, junto con el anterior, constituyó un binomio imbatible por su simbología. “Gollum” es el nombre de la criatura traicionera y egoísta creada por R. Tolkien, como resultado de la metamorfosis del bondadoso Smeagol, quien, después de apoderarse del Anillo del poder y de perderlo más tarde, se interna en las cavernas de las Tierras Medias, estiliza su cuerpo y muda su carácter bondadoso a la pérfida personalidad de Gollum.
De ese modo, con la elección de un nombre genérico como Gollumjapyx y de un epíteto específico como smeagol, Vicente y Alberto, además de hacer un cameo nomenclatural con la literatura y el cine, consiguieron construir una metáfora de la colonización y adaptación al medio subterráneo y dar notoriedad a un hallazgo científico que hubiera pasado desapercibido.
Una búsqueda en Internet me ha ofrecido todo un catálogo de novedades nomenclaturales que han relacionado a nuevas especies con algunos bestsellers literarios o cinematográficos. Como no es cuestión de abrumar al personal, me he limitado a seleccionar un ramillete relacionado con la saga cinematográfica de La Guerra de las Galaxias, cuya primera entrega fue estrenada en 1977. Vamos con ello.
Trigonopterus chewbacca
Los “wookiees” son una raza ficticia del universo imaginario de La guerra de las galaxias a la que pertenece el imponente e hirsuto personaje Chewbacca, homenajeado con el nombre de una especie de gorgojo, Trigonopterus chewbacca, descubierto en Nueva Guinea, que fue descrito en un estudio publicado en abril de 2016 en la revista ZooKeys. En el caso de Chewbacca, llovía sobre mojado, porque en 2009 en la revista Proceedings de la Entomological Society of Washington unos entomólogos bautizaron a una nueva especie de polilla mexicana como Wockia chewbacca.
Wockia chewbacca
Los impresionantes apéndices craneales de un pariente extinto de la jirafa les recordaron a los paleontólogos los tocados de la reina Padmé Amidala de La amenaza fantasma, lo que los llevó a denominar a su descubrimiento como Xenokeryx amidalae, descrita en 2015 en la revista PLOS ONE. X. amidalae luce dos cuernos cortos como los de una jirafa y una frente inclinada que se eleva abruptamente hacia la parte posterior de su cabeza. La frente está coronada por una estructura en forma de T que estaba probablemente envuelta en un penacho gigante de pelos dorados.
Xenokeryx amidalae

Tetramorium jedi
La “Fuerza” de la Guerra de las Galaxias está representada por Tetramorium jedi, una especie de hormiga que habita las selvas bajas de Madagascar. La especie fue descrita en 2012 en la revista Zootaxa: «Esta nueva especie lleva el nombre de los guardianes ficticios, nobles y sabios del Despertar de la Fuerza creada por George Lucas», escribieron los autores del estudio en el artículo en el que describieron la nueva especie.
Una especie de gibón que vive en las copas de los árboles del sudoeste de Asia recibió su nombre por Luke Skywalker. El gibón, descrito en el American Journal of Primatology en enero de 2017, se unió a otras dos especies conocidas del género Hoolock con el nombre de H. tianxing. El nombre binomial tianxing procede de la latinización del chino tian (cielo) y xing (moverse), en referencia su método de locomoción por el dosel de los bosques tropicales.
Hoolock tianxing
La tarántula de California Aptostichus sarlacc fue descrita por primera vez en la revista ZooKeys en 2012 como una de las 33 nuevas especies del género Aptostichus. Aunque A. sarlacc fue la única que recibió un nombre inspirado en La Guerra de las Galaxias, en el mismo artículo se describieron otras especies con el nombre del mago Penn Gillette, la fotógrafa Dorothea Lange y el presidente Barack Obama.
Aptostichus sarlacc
En 1996, un artículo publicado por el Museo Australiano de Sydney agregó un nuevo género, Darthvaderum, a una familia de ácaros arborícolas del este de Australia. Una imagen de microscopio electrónico de barrido de la cabeza del ácaro recordó al autor del estudio Glenn Hunt, a Darth Vader, el Señor Oscuro. «Cuando vi la imagen SEM del gnathosoma (la boca de un ácaro y las partes conlas que se alimenta), inmediatamente pensé en Darth Vader, el antihéroe maligno de Star Wars, escribió Hunt en el artículo».
El ácaro Darthvaderum
El gusano bellota de aguas profundas Yoda purpurata, que fue encontrado en aguas del Atlántico norte, fue publicado en la revista Invertebrate Biology en 2012. Los gusanos de bellota se llaman así por tener un extremo delantero en forma de bellota, pero las alas pronunciadas y flexibles a cada lado de la región cefálica de este gusano les recordaron a los investigadores las orejas características del Yoda.


El pez gato Peckoltia greedoi, fue descrito en un estudio publicado en la revista ZooKeys en 2015. En el estudio, el autor Jonathan Armbruster escribió que la especie recibía el nombre en honor a Greedo de Rodia, un cazarrecompensas asesinado por Han Solo en la cantina del Spaceport de Chalmun del episodio IV de la Guerra de las Galaxias (Una nueva esperanza). Armbruster dijo que el pez gato y su homónimo cazarrecompensas comparten «una notable semejanza». © Manuel Peinado Lorca. @mpeinadolorca.


Gusanos abisales y zoólogos frikis

El poliqueto abisal Hodor hodor. Foto

Sabido es que las reglas que regulan la denominación de animales y plantas (los Códigos Internacionales de Nomenclatura) permiten que quien descubre una nueva especie puede ponerle el nombre que le venga en gana con la única obligación de que este se escriba en latín. En alguna ocasión me he ocupado de los curiosos nombres con los que se han bautizado algunos organismos, lo que ha llegado a irritar a algunos mandatarios un tanto tiquismiquis.
En el último número de la muy sesuda y ortodoxa revista científica Journal of the Linnean Society dos zoólogos franceses un tanto iconoclastas, Paulo Bonifácio y Lénaïck Menot, han publicado los resultados de una más que notable investigación en la que, además de otros interesantes hallazgos taxonómicos, han descrito diecisiete nuevas especies de gusanos marinos algunas de las cuales han recibido nombres relacionados con Juego de Tronos, la serie televisiva que hace furor en todo el mundo. Por si ello fuera poco, los investigadores, que ya peinan alguna que otra cana, han usado también nombres de personajes de la saga de la Guerra de las Galaxias, que comenzó su andadura cinematográfica el siglo pasado.
Los gusanos de aguas profundas son parte de una familia llamada Polynoidae, que incluye alrededor de 900 especies de gusanos erizados con escamas o quetas, de donde deriva su nombre genérico de poliquetos. Los poliquetos mejor estudiados son, por razones obvias, los que viven enterrados en los fangos intermareales, que los investigadores pueden capturar fácilmente arremangándose los calzones. El problema es que muchos de estos animalitos prefieren vivir en las profundidades abisales donde nacen, crecen, se reproducen y mueren tan ricamente. Los gusanos que habitan en esas zonas profundas no son tan estudiados como sus primos que viven en hábitats menos profundos, entre otras cosas porque comprarse un batiscafo o un mini submarino son palabras mayores.
Localización de la zona Clarion-Clipperton. Fuente
Los que quieren que el hombre vuelva a la Luna suelen decir que un objetivo importante es explotar sus recursos minerales, pero la realidad es que no hace falta ir tan lejos. En los océanos, que cubren las dos terceras partes de la superficie terrestre, están, totalmente inalteradas, las mayores reservas minerales de la Tierra, tanto en cantidad como en concentración. En los fondos marinos hay depósitos de minerales que contienen casi el 60% de los 103 elementos químicos conocidos. En los últimos años la demanda de algunos de estos recursos, como los metales más escasos (cobre, oro, plata, platino, cobalto, níquel) que aparecen en los llamados nódulos polimetálicos submarinos, ha aumentado espectacularmente mientras decrece el número de explotaciones mineras terrestres.
Por eso, desde hace una década el mar se perfila, de la mano de la investigación y de la tecnología, como una nueva frontera para la minería, mucho más cercana, aunque no más conocida, que la Luna. Una frontera de gran interés económico en la que la comunidad internacional, a través de la ONU, abrió en 2010 una vía original de cooperación que declara patrimonio común de la humanidad los fondos marinos sin soberanía adjudicada (es decir, fuera de las aguas jurisdiccionales de cada país) y regula las actividades en las profundidades.
La principal preocupación es el impacto ambiental y la principal garantía en aguas internacionales es la regulación y supervisión a través de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA), establecida por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS), creada en hace dieciocho años. La “Zona”, como se llama simplemente el área sobre el que tiene autoridad la ISA, son los fondos oceánicos fuera de las zonas de jurisdicción nacional: unos 260 millones de km2, una superficie equivalente a casi el 50% de la terrestre en la que se registran las mayores profundidades medias.
Las nuevas criaturas, que viven a profundidades de entre 4.000 y 5.000 metros, pudieron ser estudiadas gracias a que los investigadores se beneficiaron de las muestras obtenidas con los equipos utilizados por los prospectores de metales que trabajan en la fosa de fractura Clarion-Clipperton (CCFZ), el yacimiento de nódulos polimetálicos más grande del mundo, con aproximadamente 6 millones de km2 de lecho marino situado entre 4.000 y 6.000 m de profundidad.
La CCFZ, que forma parte de la Zona, se compone de colinas abisales y montes submarinos de gran interés comercial debido a la presencia de nódulos polimetálicos. La CCFZ podría contener 34.000 millones de toneladas métricas de manganeso. La ISA se encarga de administrar los recursos minerales de esas aguas y entre sus regulaciones se exige que los contratistas realicen muestreos e inventarios de mega, macro y mesofauna asociados con los campos de nódulos y que evalúen los impactos potenciales de la minería en el ambiente y la biota en su área de contrato. Y de esos muestreos se beneficiaron los dos zóologos franceses.
Yodanoe desbruyeresi. Foto
Con la prolija investigación realizada a partir de las muestras obtenidas, los científicos han ampliado sustancialmente el árbol familiar de los poliquetos, porque descubrieron ni más ni menos que cuatro géneros y diecisiete especies nuevas para la Ciencia. Para el género Abyssarya, los autores del estudio unieron la palabra latina "abyssus" (que significa "sin fondo") y el nombre Arya, uno de los personajes favoritos de Juego de tronos del doctor Bonifácio. Otro poliqueto cuya fotografía encabeza este artículo, Hodor hodor, mide aproximadamente once milímetros de largo, aproximadamente dos de ancho y un cuerpo con 24 segmentos nueve pares de estructuras similares a las extremidades. Abyssarya acus es mucho más pequeña: cinco mm de largo y 0,4 de ancho, y tiene 18 segmentos en su aplanado cuerpo.
Otros gusanos encontrados en el estudio recibieron nombres que hacen referencia a otras lealtades frikis de los científicos. El nombre del nuevo género Yodanoe se deriva de Yoda, el maestro Jedi de La Guerra de las Galaxias, mientras que el nombre de la especie Hodor anduril, además de homenajear al lacónico personaje de Juego de tronos, es un guiño a la espada de Aragorn de El Señor de los Anillos" (andúril" o "llama del oeste" en Elvish) debido a las estructuras en forma de espada del gusano.
Macellicephaloides moustachu. Foto
Sin embargo, no todas las especies recibieron nombres tan populares. Algunos se llaman como los colegas y amigos de los científicos, y una criatura memorable, Macellicephaloides moustachu, recibió su nombre específico por sus apéndices sensoriales cefálicos que se extienden horizontalmente como un hermoso mostacho. ¡Cosas veredes! © Manuel Peinado Lorca. @mpeinadolorca.

sábado, 1 de diciembre de 2018

George Herbert Walker Bush y la vocación por el servicio público


Víctima de la enfermedad de Parkinson, el pasado viernes 30 por la noche, a los 94 años, falleció en Houston (Texas) George Herbert Walker Bush, el hombre que, como cuadragésimo primer presidente de Estados Unidos y junto con el asesor de seguridad nacional Brent Scowcroft y el secretario de Estado James Baker, puso punto y final a la Guerra Fría cuando el imperio soviético se derrumbó, y derrotó a Sadam Hussein en la Guerra del Golfo.
Nacido en el seno de una familia patricia de Connecticut, representaba un republicanismo moderado y pragmático cuyos cuatros años de mandato (1989-1993) quedaron marcados por las turbulencias de la política exterior, que navegó con éxito y le concedieron altos niveles de popularidad. La crisis económica y su escaso carisma, que contrastaba con la arrolladora personalidad de su rival demócrata William «Bill» Jefferson Clinton, le impidieron salir reelegido. Su esposa, Barbara, con la que estuvo casado 73 años, había fallecido en abril. Tuvieron seis hijos, entre ellos un expresidente (George W. Bush) y un precandidato presidencial y gobernador de Florida (Jeb Bush).
Escarmentados por los abusos de los casacas rojas británicos, los revolucionarios independentistas americanos sentían una gran desconfianza por el ejército profesional, pero el paso del tiempo ha demostrado que los estadounidenses sienten una fuerte predilección por los uniformados cuando el martes correspondiente entre el 2 y el 8 de noviembre de cada año múltiplo de 4 acuden a depositar sus papeletas para la elección presidencial.
Desde George Washington a Dwight D. Eisenhower, pasando por Andrew Jackson, William Henry Harrison, Rutherford Birchard Hayes, Francis Pierce, Zachary Taylor, Uysses S. Grant o James Abram Garfield, las estrellas de general han servido para ocupar el 1600 de Pennsylvania Avenue. Otros, como John F. Kennedy, comandante de la PT-109 hundida en aguas del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial, o el senador y también candidato presidencial John McCain, fallecido hace tres meses, que permaneció cinco años cautivo del Vietcong, no alcanzaron el generalato, pero se distinguieron en el servicio militar. George H. W. Bush simboliza también ese tipo de político con el que le gusta identificarse al estadounidense medio: un antiguo héroe de guerra cuyas decisiones, más o menos acertadas, superaban los cálculos de la lucha partidista.
Hijo de Prescott Sheldon Bush, un rico empresario del acero, amén de senador por Connecticut, ejecutivo bancario en Wall Street y miembro del establishment del distrito de Columbia que jugaba a golf con Dwight Eisenhower, a los 18 años, cuando el guion no escrito de su vida mandaba ir a Yale, George H. W. Bush, impresionado por el ataque japonés a Pearl Harbor en 1941, decidió alistarse en el Ejército y, tras convertirse en el piloto naval más joven de la Armada, combatió como piloto en la Segunda Guerra Mundial. Cayó derribado en 1944, pero un submarino lo rescató y pudo regresar con vida y condecorado como héroe de guerra. Entonces sí se graduó en Yale y se casó con Barbara, su novia desde la adolescencia, cuando él tenía 21 años y ella 20. Se mudaron a Texas y comenzó en el negocio del petróleo. Se convirtió en millonario a los 40 e ingresó como congresista en la Cámara de Representantes como republicano por Texas a los 43.
Después de haber ejercido como embajador ante las Naciones Unidas (1971-1973) durante la presidencia de Richard Nixon, y como director de la Agencia Central de Inteligencia (1976-1977) nombrado por Gerald Ford, se postuló sin éxito a la presidencia de los Estados Unidos en las primarias republicanas de 1980, aunque fue elegido por el ganador, Ronald Reagan, para ser el candidato a la vicepresidencia de los Estados Unidos, y ambos fueron elegidos como presidente y vicepresidente, respectivamente, en dos mandatos (1981-1989).
En octubre de 1987 Bush entró oficialmente en la carrera presidencial. Tras un mal comienzo en donde quedó tercero en el primer caucus, logró conseguir la nominación copiando la campaña agresiva de Reagan ocho años antes. Finalmente ganaría las elecciones de 1989 al demócrata Michael Dukakis, en una campaña dirigida por el temible Lee Atwater, que fue calificada como una de las más sucias de la carrera a la Casa Blanca, en la que Bush aprovechó la firme oposición de su rival a la pena capital para atacarle. También fue importante su promesa de no aumentar los impuestos, que enfatizó con la frase «lean mis labios: no más impuestos».
Cuando Bush dejó el cargo en 1993, se unió al poco envidiable club de presidentes rechazados por los votantes después de un solo mandato, del que formaban parte sus predecesores Jimmy Carter y Gerald Ford. Bush perdió ante Clinton después de no poder deshacerse de su imagen de yanqui almidonado ajeno a las luchas de los estadounidenses de clase media por salir adelante durante una crisis económica. Después de perder la Casa Blanca, Bush se convirtió en un anciano político admirado que saltaba en paracaídas para celebrar sus cumpleaños. Su muerte se produce después de que su querida esposa, Barbara, falleciera el 17 de abril a la edad de 92 años. Antes de su funeral, Bush fue fotografiado en una silla de ruedas mirando el ataúd cubierto de flores de su esposa, en un momento que resumió su feliz vida matrimonial.
Como presidente, George H.W. Bush encarnó un valor que parece estar desapareciendo de la vida política de la Administración Trump: el servicio público. Les gustara o no su política, la mayoría de los políticos que trabajaron con Bush o frente a Bush valoraron su profundo compromiso con el Gobierno. Era parte de una generación de políticos estadounidenses para los que trabajar para la Administración era una virtud, no el vicio de conseguir el poder por el poder.
Más allá de las políticas o la política, este hombre creía firmemente en la virtud de servir al Gobierno. Era un funcionario público hasta la médula en unos momentos dominados por el neoliberalismo en los que su propio partido con Newt Gingrich a la cabeza, intentaba descalificar al Gobierno tachándolo de ineficiente cuando no de corrupto. Reagan llamaba al Gobierno el problema, no la solución, pero su vicepresidente hizo del Gobierno su referencia política. Creía de todo corazón en el poder de los líderes políticos para ayudar a llevar a la nación y al mundo en medio de los grandes cambios finiseculares.
Hoy, en pleno trumpismo, Estados Unidos necesita más del espíritu que encarnaron otros republicanos como Abraham Lincoln, Dwight D. Eisenhower o George H. W. Bush. Vivimos en un momento de la historia en el que los valores que representa el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo parecen haber sido desechados por un presidente que se burla de las instituciones que (des) gobierna.
La triste despedida de George H. W.Bush es un buen momento para brindar por personas como él, republicanos o demócratas, que entienden que lo que sucede en Washington desempeña un papel importante en la calidad de nuestras vidas. © Manuel Peinado Lorca. @mpeinadolorca.

viernes, 30 de noviembre de 2018

El hidrógeno que viene

El primer del tren con pilas de hidrógeno circula ya por Baja Sajonia. Foto.

Empeñados como parece que estamos en hacer de la electricidad la única fuente de energía para el futuro, nos hemos olvidado del mayor reservorio de combustible no contaminante del mundo: el hidrógeno. El pasado 18 de septiembre, Alemania puso en circulación el primer tren del mundo impulsado por pilas de hidrógeno que transforman el hidrógeno y el oxígeno en electricidad, eliminando por tanto las emisiones contaminantes causadas por la combustión.
Alemania, que está liderando el uso de las renovables y el abandono de los combustibles fósiles, se une a Japón, que ha apostado claramente por un futuro energético a base de hidrógeno. Algunas compañías, como Honda, DaimlerChrysler, Ford Motor Company, General Motors/Opel, Hyundai, Kia, Renault/Nissan y Toyota están desarrollando proyectos relacionados con los vehículos de hidrógeno. Algunas de ellas incluso han apostado estratégicamente por un futuro energético basado en las tecnologías de hidrógeno.
Pero, ¿de qué hablamos cuando hablamos del hidrógeno? Empezaré por la abundancia. El hidrógeno es el elemento químico más abundante: nueve de cada diez de los átomos del universo son átomos de hidrógeno (H). Donde más abunda es en las estrellas y en los planetas gaseosos gigantes donde aparece en estado de plasma. En la Tierra es otra cosa. Bajo las condiciones normales de presión y temperatura terrestres, el hidrógeno no se presenta en forma monoatómica, sino molecular o diatómica (H2) siempre en estado gaseoso. En ese estado es muy poco abundante en la atmósfera terrestre debido a que su pequeña masa (es el elemento más liviano de la tabla periódica) le permite escapar a la atracción gravitatoria terrestre más fácilmente que otros gases más pesados (el oxígeno, por citar un ejemplo, es 16 veces más pesado). Aunque el hidrógeno es el decimoquinto elemento más abundante en la superficie terrestre, la mayor parte del mismo se encuentra formando parte de compuestos químicos tales como los hidrocarburos o el agua.
El gas hidrógeno es altamente inflamable y se quema en concentraciones de 4% o más en el aire, concentraciones que, afortunadamente para todos, no se alcanzan ni de lejos en nuestra atmósfera. Y es que el hidrógeno se quema violentamente en el aire; la ignición se produce automáticamente a una temperatura de 560 °C. Para usarlo como combustible, lo que hacen las pilas de hidrógeno es mezclarlo con oxígeno, generando con ello energía y liberando vapor de agua. Pero vayamos por partes. Si uno quiere emplear una pila de hidrógeno, lo primero que tiene que conseguir es hidrógeno puro, lo cual es relativamente fácil.
Configuración sencilla para demostrar de la electrólisis del agua en casa. Necesitará: un vaso de agua; dos lápices afilados en ambos extremos; una batería de 9 voltios o un adaptador de 9-12 V; algunos trozos de alambre para empalmar y una cucharadita llena de sal de mesa. Después de conectar todo, se formarán burbujas en las puntas de los lápices de inmediato. Se formarán burbujas de oxígeno en el electrodo + o ánodo. Las burbujas de hidrógeno se formarán en el otro electrodo, el cátodo. La cantidad que se forme será el doble de la cantidad de oxígeno. El agua pura es un aislante y la electrólisis puede avanzar demasiado lentamente. La sal de mesa es suficiente para el propósito de esta demostración. El uso de NaCl como electrolito produce algunas impurezas en forma de cloro gaseoso en el ánodo, pero eso no debería ser importante para el propósito de esta demostración. Algunas cosas para variar: intente quitar la madera del lápiz para aumentar el área de contacto del grafito con el agua. Pruebe a ver qué pasa si varía la temperatura del agua.
Hoy día, la manera más económica de producir hidrógeno comercial es a partir del gas natural mediante un proceso de reformado con vapor. Sin embargo, las reservas de gas natural son finitas, al igual que las del petróleo y, por lo tanto, no es una fuente fiable. También se puede extraer hidrógeno del carbón y de las arenas bituminosas, si bien hacerlo aumentaría drásticamente la emisión de dióxido de carbono a la atmósfera. Se podría utilizar también la energía nuclear; pero la cantidad de residuos nucleares aumentaría considerablemente, el uso del agua dulce disponible para enfriar los reactores se dispararía, supondría una amenaza grave a la seguridad en esta era de terrorismo, e incrementaría sustancialmente el coste de la energía que los contribuyentes y los consumidores tendrían que pagar.
El hidrógeno también se puede obtener del agua por medio de producción biológica en un biorreactor de algas o usando electricidad, por procedimientos químicos (por reducción química) o por calor (por termólisis); estos métodos están menos desarrollados en comparación con la generación de hidrógeno a partir de hidrocarburos, pero su crecimiento aumenta, ya que sus bajas emisiones en dióxido de carbono permiten reducir la contaminación y el efecto invernadero.
Dejaré para otro día el empleo de los biorreactores de algas y me ocuparé del proceso de electrólisis del agua (H2O). La electrólisis del agua es su descomposición en sus dos componentes, oxígeno e hidrógeno, por medio de una corriente eléctrica suministrada por una fuente de alimentación, una batería o una pila, que se conecta mediante electrodos al agua. Para disminuir la resistencia al paso de corriente a través del agua a esta se le suele añadir un electrolito fuerte como una sal de sodio.
Imaginen ahora una planta de generación renovable de electricidad cercana a una gran fuente de agua salina; sí esa en la que está pensando, el océano. La electricidad necesaria para la electrolisis se produciría mediante aerogeneradores costeros o mediante el aprovechamiento de las mareas (mareomotriz) o de las olas (undimotriz). Una planta industrial de electrolisis descompondría el agua en oxígeno (posteriormente liberado a la atmósfera sin problema contaminante alguno) e hidrógeno, que tras un almacenaje en depósitos como se hace con el gas, estaría disponible para ser usado como combustible fuente. Luego, desde los almacenes se trasladaría hasta las unidades de consumo (fábricas, hogares o estaciones de servicio para automóviles), de la misma forma que hacemos con el gas: a través de gasoductos (perdón, de hidroductos) que podrían ser los mismos que actualmente distribuyen gas natural hasta los cuartos de calderas de nuestras casas.
La empresa australiana Atlantis ha construido en Escocia esta planta que aprovechará el impacto de la luna sobre la marea a través de turbinas. La planta lleva 269 turbinas que producirán 398 MW de energía limpia, lo que significará que podrá abastecer a 175.000 hogares escoceses. Foto
En octubre de 1842, William Robert Grove, juez y científico galés, envió una breve carta al famoso físico Michael Faraday, de la Royal Institution en Londres, acerca de una nueva batería que había inventado. Aunque de construcción sofisticada, su simpleza resultaba extraordinaria. Mezclaba hidrógeno por un lado y oxígeno por el otro para producir agua… y electricidad. Allí comenzó la historia de las pilas de combustible.
En un futuro no muy lejano, allí donde hoy se encuentra una caldera que quema gas, gasoil o cualquier otro combustible productor de gases de efecto invernadero, habrá una pila de combustible capaz de generar electricidad con el hidrógeno que llegará por hidroductos comerciales. Bastará con inyectar oxígeno procedente de la calle para generar la electricidad que demande todo el edificio con un rendimiento que casi triplica al de la quema de combustibles tradicionales y sin emitir gases contaminantes. La pila de combustible produce vapor de agua como residuo; el vapor podrá usarse para la calefacción en invierno y, acoplado a una máquina de absorción, para transformar el calor en frío y tener aire acondicionado durante el verano.  
¿Ciencia ficción? No. El fabricante de automóviles japonés Honda, la única firma que ha obtenido la homologación para comercializar su vehículo impulsado por pila de combustible de hidrógeno, el FCX Clarity, en Japón y Estados Unidos, ha desarrollado también la Home Energy Station, (HES), un sistema autónomo y doméstico que permite obtener hidrógeno a partir de energía solar para repostar vehículos de pila de combustible y aprovechar el proceso para generar electricidad y agua caliente para el hogar.
En California ya funcionan de decenas de estaciones de servicio con hidrógeno, como esta de Thousand Oaks.
Como Japón, las regiones y los gobiernos nacionales de toda Europa ya han comenzado a establecer sus programas de investigación y de desarrollo del hidrógeno, y están en las etapas iniciales de introducción de las tecnologías de hidrógeno en el mercado. En 2006, la República Federal de Alemania destinó 500 millones de euros a la investigación y al desarrollo del hidrógeno, y comenzó a elaborar sus planes para crear una hoja de ruta nacional en materia de hidrógeno, con el objetivo declarado de liderar a Europa y al mundo hacia la era del hidrógeno en la década de 2020.
En 2018, los modelos Mirai movidos por hidrógeno fabricados por Toyota circulan en Alemania y en Dinamarca. Dinamarca cuenta ya con diez estaciones de servicio que suministran hidrógeno (ESH) y rellenan el depósito en unos minutos. Alemania dispone ya de 45 ESH. Con la adecuada planificación, es posible circular por este país sin quedarse seco. Gracias a una inversión de 350 millones de euros, Alemania planea instalar 400 surtidores y aspira a convertirse en la potencia europea del hidrógeno.
En octubre de 2007, la Comisión europea anunció una colaboración público-privada multimillonaria con miras a acelerar la introducción de la economía del hidrógeno en los 27 Estados miembros de la Unión europea, con un enfoque centrado predominantemente en la producción de hidrógeno a partir de fuentes energéticas renovables. El futuro ya está en nuestras puertas. © Manuel Peinado Lorca. @mpeinadolorca.