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miércoles, 5 de agosto de 2015

Fracking: continúa el tobogán

Viñeta publicada por Ramón en El País.com el 31 de Enero de 2012.

En mi último libro sobre la fractura hidráulica (Fracking: el espectro que amenaza Europa; Icaria, junio de 2015), ofrecía los datos estadísticos de producción de los principales campos productores de petróleo y gas de lutitas de Estados Unidos, unos datos que venían a demostrar que la producción mediante fractura hidráulica tenía todos los componentes de las típicas “fiebres” que han caracterizado la explotación de los recursos naturales que, por lo general, están asociadas a burbujas financieras que constituyen una estafa para los inversores, que es la tesis que sostenía en otro libro: El fracking ¡Vaya timo! (Laetoli, 2014).

Figura 1. Campos de petróleo de lutitan analizados en el informe
Drilling Productivity Report de la EIA.

Un reciente análisis publicado por Ron Patterson sobre el último Drilling Productivity Report de la Agencia de Información Energética de Estados Unidos (EIA) demuestra que la producción de petróleo ligero de lutitas (light tight oil) ha llegado ya a su máximo y ha comenzado a declinar en los principales campos (Figura 1).

 Así en el campo Bakken el máximo se alcanzó en marzo con una producción  de 1.311.703 barriles diarios (bld) para declinar a un ritmo de 74.763 bld en julio (Figuras 2 y 3).

Figura 2. Producción  de petróleo ligero de lutitas en el campo Bakken.
Datos de Ron Patterson (2015)
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Figura 3. Producción  de petróleo ligero de lutitas en el campo Bakken. entre los meses de junio y julio de 2015 en miles de barriles diarios. Mientras que aumenta la producción de los nuevos pozos (+51), la producción acumulada desciende (-80), de modo que la variación neta es negativa (-29). Datos de Ron Patterson (2015). 
Otro tanto está ocurriendo en otros campos importantes (Figuras 4 y 5), de modo que el conjunto de la producción de los campos de lutitas está en el inicio de la pendiente que llevará inexorablemente al agotamiento de los campos de lutitas que constituyen la última frontera de la industria petrolera estadounidense.
Figura 4. Producción  de petróleo ligero de lutitas en el campo Eagle Ford
Datos de Ron Patterson (2015)
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Figura 5. Producción  de petróleo ligero de lutitas en el campo Eagle Ford. entre los meses de junio y julio de 2015 en miles de barriles diarios. Mientras que aumenta la producción de los nuevos pozos (+90), la producción acumulada desciende (-139), de modo que la variación neta es negativa (-49). Datos de Ron Patterson (2015). 

En definitiva, mientras que la producción total de los siete yacimientos de lutitas alcanzó su punto máximo el pasado mes de abril con 5.694.580 bld, la EIA predice que disminuirá en 208.782 bld en julio (Figura 6). El descenso durante el período junio-julio se estima en 93.027 bld. Las cifras de julio siguen estando 142.720 bld por encima de las de diciembre pasado. Sin embargo, si la disminución que predicen para julio continúa, la producción en diciembre de 2015 será de 322.000 bpd menos que en diciembre de 2014.

Figura 6. Producción  de petróleo ligero de lutitas en los 7 campos analizados en el informe de la EIA.
Datos de Ron Patterson (2015)
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Como ya he contado en alguna otra entrada, el constante declive de los pozos era enmascarado por los operadores mediante lo que denominé la “cinta sinfín de la perforación” (Figura 7): como las vacas daban cada vez menos leche lo que se hacía era adquirir más y más animales. De esa forma, al enmascarar el declive, se mantenían las expectativas productivas, una fantasía que permitía inflar los activos financieros basados en la producción de los campos. 

Figura 7. Pozos en funcionamiento frente a productividad por pozo entre 1990 y 2010. Desde 1990, el número de pozos operativos en Estados Unidos se ha incementado en un 90%, mientras que la productividad por pozo ha menguado en un 38%- Tomada de Peinado (2015: Fracking. El espectro que sobrevuela Europa; Figura 77)

El problema es que las nuevas vacas (los nuevos pozos) son muy caros, de manera que a partir de 2013, cuando la burbuja asomó la patita, el ritmo de perforación de nuevos pozos comenzó a declinar (Figura 8), todo un síntoma del cada vez más próximo estallido de la burbuja. La evolución del número de equipos de perforación (rigs) activos de Chesapeake, una compañía líder en el sector del fracking, es sumamente indicativa de los que está sucediendo (Figura 9).

Figura 8. Número de equipos de perforación petrolífera (oil rigs) en Estados Unidos entre enero de 2000 y enero de 2014. Fuente:  http://earlywarn.blogspot.com.es/2013/01/us-oil-rig-count-declining.html

Figura 9. Número de equipos de perforación gasística (gas rigs) de Chesapeake entre enero de 2000 y noviembre de 2012. Fuente: http://seekingalpha.com/article/1000651-chesapeake-energy-and-the-rig-count-conundrum

Naturalmente, el estallido se aceleró partir del último trimestre de 2014, cuando los precios del petróleocayeron en picado, convirtiendo la explotación del crudo de lutitas en un negocio ruinoso.