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domingo, 15 de julio de 2018

El falso mito de la independencia energética renace con el fracking


Aunque muchos medios intoxicados por los informes hiperbólicos sobre el “milagro” del fracking continúen insistiendo en que los Estados Unidos están en camino de conseguir la independencia energética (es decir, no tener que importar petróleo del exterior), la realidad es tozuda: el país importa cada día ocho millones de barriles de crudo.
¿Cómo es posible que los Estados Unidos se estén convirtiendo en “independientes energéticos” si todavía importan casi 8 millones de barriles diarios (mbd) de petróleo? Mientras que los gabinetes de comunicación alimentados por la industria, por los lobbies financieros que la soportan y por la Casa Blanca, siguen repitiendo ese mantra, el país aún depende en buena medida del petróleo extranjero. Y siguen importando a pesar de que la producción de petróleo mediante la fractura hidráulica de lutitas se ha disparado en la última década.
Según la Figura 1, Estados Unidos importó una media de 7,8 mbd de petróleo en los últimos 12 meses. Nótese que la mayoría de esas importaciones de petróleo provienen de Canadá (marrón oscuro). La razón para el crecimiento de las importaciones de petróleo pesado canadiense (arenas bituminosas) es que se utiliza para mezclarlo con el crudo liviano de lutitas para conseguir una mezcla mediana. Y aunque es necesario importar crudo más pesado para mezclarlo con la producción más liviana obtenida por fracking, Estados Unidos todavía produce demasiado petróleo liviano, por lo que se ven obligados a exportarlo al extranjero.
Tabla 1. Producción petrolífera de Estados Unidos en miles de barriles diarios distribuida por grados API. Los Estados Unidos produjeron en abril (último mes del que hay datos completos) 483.000 barriles diarios de petróleo pesado, 3,9 mbd de crudo mediano y 5,5 mbd de petróleo liviano y condensado (el producido por fracking, fundamentalmente). La gravedad API del condensado por lo general es de 50° o más. Los 3.688.000 bd de crudo de 40-45° son principalmente petróleos livianos de lutitas bituminosas producidos en los yacimientos de Dakota del Norte y Texas.
La respuesta es bastante sencilla. Para entenderla mejor, permítanme que les cuente algo sobre el índice de densidad del petróleo o API, unas siglas que vienen del American Petroleum Institute, responsable de la creación de un índice que es una medida que, en comparación con el agua a temperaturas iguales, nos dice  cuán pesado o liviano es un crudo. Índices superiores a 10 implican que son más livianos que el agua y, por lo tanto, flotarían en ella.
Los crudos se clasifican en cuatro categorías según su densidad API: 1.- Crudo ligero, API > 31,1°. 2.- Crudo medio o intermedio, API entre 22,3 y 31,1°. 3.- Crudo pesado, API entre 22,3° y 10°. 4.- Crudo extra pesado, API < 10,0°. Estos últimos , entre los que se cuentan betunes asfálticos como el chapapote venezolano o los procedentes de las arenas bituminosas de Alberta, se pueden diluir con hidrocarburos más ligeros para conseguir un betún diluido, con una API inferior a 22,3°, o incluso llegar a entre 31° y 33° para conseguir el llamado crudo sintético. Retomemos la respuesta. 
La industria del petróleo de lutitas estadounidense está produciendo demasiado crudo ligero, con un alta densidad API, mientras que las refinerías norteamericanas están diseñadas para un grado inferior. Por lo tanto, a medida que la producción de petróleo de lutitas se disparó, la industria se vio obligada a exportar una gran cantidad de este aceite ligero al exterior.
Figura 1. Importaciones estadounidenses de crudo

En la Figura 2, tomada de este artículo, se muestra el aumento en las exportaciones de petróleo estadounidense. Como la producción de petróleo por fracking aumentó significativamente en 2017, también lo hicieron las exportaciones de petróleo. Desde la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos tenía prohibido exportar crudo, aunque Canadá estaba exenta de la prohibición debido al sistema integrado de suministro de petróleo. La prohibición de exportar se levantó en enero de 2016 porque los refinadores estadounidenses no podían absorber cantidades crecientes de petróleo ligero.

Figura 2. Incremento en las exportaciones de petróleo estadounidense.
En muchos países se está utilizando crudo extraliviano de lutitas de origen estadounidense como componente de mezcla, pero no como materia prima a granel. Importantes volúmenes de las exportaciones de petróleo crudo de los Estados Unidos se dirigen solo a unos pocos países. Por lo tanto, mientras más petróleo de lutitas produzcan, más se verán obligados a exportar.
Al margen de los preclaros cálculos de independencia energética, el hecho es que Estados Unidos depende físicamente de alrededor de 8 mbd de importaciones de petróleo crudo, de los cuales 4,3 mbd provienen de países donde la producción de petróleo ya alcanzó su punto máximo y / o en lo cuales hay problemas socio-económicos o geopolíticos. A partir de abril de 2018, las importaciones netas de crudo de los Estados Unidos fueron de aproximadamente 6 mb/d, muy lejos de la independencia petrolífera.
Estados Unidos nunca será independiente de, petróleo foráneo, incluso aunque la producción interna de petróleo de lutitas siga aumentando. Sin embargo, como he venido insistiendo en artículos anteriores (1, 2, 3) la producción de petróleo de lutitas estadounidense probablemente comenzará a disminuir dentro de los próximos 1-3 años. Cuando los mercados de valores comiencen a colapsar, también reducirán el precio del petróleo. Un precio del petróleo a la baja destruirá la ya debilitada industria del petróleo de lutitas, que está vendiendo a precios inferiores a los costes de producción. © Manuel Peinado Lorca. @mpeinadolorca.