domingo, 21 de mayo de 2017

Trump como Rajoy: ¡Michael, sé fuerte!

Trump recibe en el Despacho Oval al ministro de Asuntos Exteriores
 y a otros altos funcionarios rusos
La semana que termina fue una mina de primicias periodísticas provocadas por Trump que sumieron a la Casa Blanca en el caos.
¡Qué semana para el periodismo de investigación! Desde que el presidente Trump despidió al director del FBI, James Comey, la intriga en torno a posibles connivencias entre la campaña de Trump y Rusia ha ido in crescendo, y ha culminado con el nombramiento de un fiscal especial para investigar el asunto. Ese nombramiento es la traca final de una mascletá que ha ido desgranándose día tras día para sacar a la luz pública los detalles de las oscuras conexiones del ex asesor de seguridad nacional Michael Flynn con Turquía, la posible interferencia de Trump en la investigación del FBI sobre la campaña presidencial de 2016, la salida de pata de banco del presidente cuando sugirió que el FBI debería enviar periodistas a la cárcel, y otras cuantas cosas más.
La que sigue es una selección de los grandes titulares de esta semana extraídos de los mejores periódicos de Estados Unidos.
El Washington Post dejó caer la primera bomba al informar que el presidente compartió información altamente clasificada con el ministro de Asuntos Exteriores y el embajador rusos, a pesar de la insistencia de los expertos de los servicios de Inteligencia en que no diera información sensible procedente de países aliados a Rusia. El aliado en cuestión -según reveló el Washington Post en otra primicia- era Israel, que no había dado autorización a los estadounidenses para compartir una información muy sensible sobre el funcionamiento interno del Estado Islámico. Según un funcionario estadounidense: "Trump reveló más información al embajador ruso de la que hemos compartido con nuestros propios aliados".
Según el New York Times, en un memorándum que escribió el entonces director del FBI James B. Comey después de reunirse con Trump en febrero, el presidente le dijo "Espero que deje pasar el asunto", para conseguir que dejara la investigación sobre las conexiones de Flynn. Un portavoz cercano al ahora ex director del FBI también dijo que Trump sugirió a Comey que debería considerar meter a periodistas en la cárcel por revelar información sensible para los intereses del país.
Flynn trabajó secretamente como lobista para el Gobierno turco durante la campaña de Trump y estaba bajo investigación por el Departamento de Justicia. Esta semana, el New York Times informó que el equipo de Trump lo sabía antes de que el general Flynn empezara a trabajar en la Casa Blanca y, pese a ello, le ofreció el puesto de Consejero de Seguridad Nacional.
Después de cobrar más de 500.000 dólares para representar los intereses de Turquía, Flynn influyó para detener una operación militar que contaba con la oposición de Turquía, según el influyente digital McClatchy. El plan de la Administración Obama de retomar Raqqa, la capital de facto del estado islámico, que llevaba siete meses preparándose y que implicaba cooperar y armar a las fuerzas kurdas, que se consideran uno de los aliados más eficaces de los Estados Unidos en la lucha contra ISIS, contaba con la oposición del Gobierno de Erdogan.
Nada nuevo bajo el sol: en esto, Trump hizo lo que Rajoy con Bárcenas. Según Yahoo News, Trump envió el mensaje a Flynn el mismo día de abril en el que los líderes del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes anunciaron que Flynn podría haber infringido la ley por no divulgar un pago de 34.000 dólares que le había pagado RT, una red de televisión que los servicios de Inteligencia describen como un sitio de propaganda rusa.
James Comey testifica ante la Comisión Investigadora del Senado
Según Reuters, durante los últimos siete meses de la campaña de 2016, el equipo de Trump tuvo al menos 18 contactos secretos con funcionarios de Rusia y otras personas con vínculos con el Kremlin. Esos contactos están siendo revisados por el FBI y por los investigadores del Congreso que indagan sobre la complicidad del equipo de Trump con Rusia. Seis de los 18 contactos involucran al embajador ruso Sergey Kislyak y a varios asesores de Trump, incluyendo a Flynn.
Según el Washington Post, durante una conversación privada, el líder de la mayoría de la Cámara, Kevin McCarthy, dijo a los principales legisladores republicanos que creía que el presidente ruso Vladimir Putin "pagaba" a Trump. El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano por Wisconsin Paul Ryan, zanjó la conversación e instó al grupo a mantenerlo privado, tal y como se oye en una grabación de la conversación verificada por el periódico. En el más puro estilo mafioso, se oye decir a Ryan: "Aquí nadie dice ni pío, ¿de acuerdo?" Así es como sabemos que somos una verdadera familia". Un portavoz de Ryan afirmó que el intercambio nunca tuvo lugar y luego lo llamó" un intento de humor ".
El ex Consejero de Seguridad Nacional Michael Fynn
Para terminar la semana, el Washinton Post informó que la investigación policial sobre la injerencia de Rusia en las elecciones de 2016 ha identificado a un actual alto funcionario de la Casa Blanca como una persona implicada. El informe no nombra al funcionario, Dice que es “alguien cercano al presidente”.
El mismo día, el New York Times dejó otra jugosa charla interna de la reunión con los rusos en la Casa Blanca. Después de cesar al director del FBI, Trump le dijo al ministro ruso de Asuntos Exteriores: "He disparado al FBI en la cabeza. Acabo de despedir al jefe. Estaba loco, era un verdadero lunático. He estado sometido a una gran presión debida a Rusia. Asunto zanjado”.

No está zanjado si los periodistas están sobre la pista. ©Manuel Peinado Lorca