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viernes, 4 de agosto de 2017

Las diez especies nuevas más curiosas de 2016

Desde un saltamontes rosado que parece una hoja a una orquídea diabólica, la lista de este año de nuevas diez maravillas de la ciencia demuestra que la madre naturaleza está llena de sorpresas. Además de las fotos que incluyo en la entrada, cliqueando en el encabezamiento de cada una de ellas podréis acceder a más fotos y vídeos de las nuevas especies.
Desde 2008, un comité internacional de naturalistas del Instituto Internacional para la Exploración de Especies en el Colegio de Ciencias Ambientales y Forestales de Nueva York selecciona cada año diez de las especies más sobresalientes entre las aproximadamente 18.000 nuevas especies descritas el año anterior. Este año la lista incluye seres vivos maravillosos procedentes de India, Indonesia, Laos, Malasia, México, Estados Unidos, Brasil, Colombia, Australia y Papúa Nueva Guinea.
Durante el decenio transcurrido desde la primera lista se han descubierto y nombrado cerca de 200.000 nuevas especies, lo que sería una excelente noticia si no fuera por la crisis de la biodiversidad y el hecho de que estamos perdiendo especies más rápido de lo que estamos descubriendo: la tasa de extinción es 1.000 veces más rápida que en la prehistoria. A menos que se incentive la investigación en el conocimiento de las especies, se corre el riesgo el riesgo de que nunca lleguemos a conocer a millones de ellas y no podamos aprender lo mucho que encierran o beneficiarnos de bioproductos como los anticancerígenos, un 95% de los cuales proceden de plantas.
Estamos alterando los ecosistemas, diezmando la biodiversidad y contaminando nuestras aguas. De todas las consecuencias devastadoras del cambio climático, ninguna es más peligrosa que la aceleración de la extinción de especies. Como especie, quizás podamos abrirnos camino a través de los muchos impactos producidos del cambio climático, pero transcurrirán cientos de millones de años antes de recuperar la biodiversidad existente hace tan solo cien años.
Así que en honor de todos los seres vivos existentes, celebremos a las nuevas criaturas y esperemos que, contemplando estas diez maravillas, tomemos mayor conciencia y podamos ayudarlos a permanecer entre nosotros durante cientos de millones de años más.
Telipogon diabolicus. Foto

Dicen que el diablo está en los detalles. En este caso, está en la orquídea. La nueva especie colombiana Telipogon diabolicus tiene una estructura reproductiva derivada de la fusión de las partes masculina y femenina de la flor que tiene un sorprendente parecido con las representaciones de la cabeza del diablo. Considerada en peligro crítico de extinción, la especie es conocida sólo del sur de Colombia, donde vive como epífita, es decir, vive sobre árboles en un bosque tropical húmedo de montaña. La orquídea se conoce solamente de una zona amenazada por la construcción de una carretera que afectará negativamente a su hábitat. En Colombia existen cerca de 3.600 especies de orquídeas, pero se piensa que hay cientos de nuevas especies todavía por descubrir.
La saltamontes hembra Eulophophyllum kirki.
Algunos descubrimientos se hacen cuando menos se espera. Esta espectacular nueva especie de saltamontes fue descubierta mientras los investigadores buscaban tarántulas y serpientes en Borneo. Debido a que se descubrió en una zona altamente protegida, no se pudieron obtener los permisos y no se recolectaron especímenes. Por eso, esta nueva especies se conoce únicamente gracias a las fotografías tomadas por Peter Kirk, a quien se dedicó la especie. La característica más llamativa de E. kirki es su uso del color y de la mímica para mezclarse en el follaje. Estos saltamontes miden unos cuatro centímetros; los machos son uniformemente verdes y las hembras de color rosa brillante. Es sobresaliente el mimetismo: todo el insecto parece una hoja, incluyendo las patas traseras que son más grandes que los dos pares delanteros y  parecen hojas de menor tamaño.
Araña sombrero mágico. Eriovixia griffindori
Esta araña diminuta, de menos de 2 mm de longitud, tiene una forma corporal cónica, con una curva en la estrecha punta del abdomen. Proveniente de la India, los científicos que la descubrieron, además de ponerle el nombre científico correcto, la bautizaron como araña sombrero mágico en recuerdo del famoso mago Godric Gryffindor de los libros de Harry Potter. Viendo la forma del sombrero y el aspecto de la araña, el nombre parece acertado. La araña, de hábitos nocturnos, se camufla a las mil maravillas para parecerse a las hojas caídas, secas y pardas entre las que se esconde durante el día. Aún no se ha descubierto ningún macho.
Ratita de Sulawesi, Gracillimus radix
El nombre latino radix significa raíz porque en lo que parece ser una inversión evolutiva, la ratita de Sulawesi, que mide unos treinta centímetros incluyendo la cola y pesa unos cuarenta gramos, come raíces, lo que la hace única entre sus parientes que son estrictamente insectívoros. Se ha encontrado únicamente en la isla de Sulawesi en Indonesia, una isla en la que desde 2012 se han encontrado siete nuevas especies de roedores, lo que sugiere que todavía quedan muchas ratas desconocidas en la fauna de esa isla.
Milpiés de los sequoias, Illacme tobini
Los milpiés del orden Siphonophorida pueden tener hasta 750 patas. Con 414 patas, esta nueva especie aún no ha batido el récord, pero eso podría cambiar. Estos animales continúan agregando segmentos del cuerpo -y patas– durante toda su vida. Esta nueva especie, delgada como un hilo de unos veinte milímetros de longitud y carente de ojos, cuenta con un antiguo linaje que data de antes de la ruptura del supercontinente Pangea hace más de 200 millones de años. Descubierta en el Parque Nacional Sequoia, California, vive en pequeñas fisuras y grietas subterráneas y de ahí que no necesite ojos. Además de su notable número de patas, como no podía ser menos en un milpiés, también tiene partes bucales más reducidas que otros milpiés (lo que probablemente esté asociado con una dieta líquida), cuatro patas modificadas en penes para transferir esperma a las hembras, pelos secretores de seda y un par de orgánulos en cada uno de sus segmentos (tiene más de cien) que secretan una sustancia defensiva cuya química es todavía desconocida.
Hormiga espinosa de Borneo, Pheidole drogon
El dorso espinoso de esta diminuta hormiga les recordó a los científicos el lomo de un dragón, y de ahí que le pusieran a esta nueva especie Drogon, el feroz dragón negro comandado por Daenerys Targaryen en la serie Juego de Tronos. Pheidole drogon es una de las dos nuevas especies de hormigas espinosas de Papúa Nueva Guinea. Anteriormente se suponía que las espinas dorsales grandes eran un mecanismo de defensa. Sin embargo, la microtomografía (similar a un TAC médico pero a escala microscópica), sugiere que al menos algunas de las espinas sirven de localización para la inserción muscular. La hormigas soldados tienen cabezas y mandíbulas excepcionalmente grandes que usan para triturar las duras semillas que comen. Las cabezas grandes requieren grandes músculos que deben estar anclados en alguna parte, como las espinas. Sin embargo, las espinas aparecen también en los hormigas obreras de menor tamaño, con cabezas más pequeñas,  y no todas las espinas dorsales sirven de anclaje a los músculos.
La manta raya fluvial, Potamotrygon rex
Esta manta raya de agua dulce es  endémica al río Tocantins en Brasil. El espécimen tipo mide 111 centímetros y pesa 20 kilogramos. La raya tiene un fondo negruzco con intensas manchas amarillas a naranjas que, combinadas con su tamaño, le dan el título de "rey" al que alude su nombre latino “rex”. P. rex está entre el 35 por ciento de las 350 especies conocidas de peces en el río Tocantins que no se encuentran en ningún otro lugar de la Tierra. El descubrimiento de una raya tan grande y de colores tan vivos pone de manifiesto cuánto ignoramos sobre la fauna neotropical.
La escolopendra buceadora Scolopendra cataracta
Esta nueva escolopendra es negra, tiene veinte pares de patas y puede medir hasta veinte centímetros de longitud. Es la primera especie de ciempiés capaz de sumergirse y correr por el fondo del agua de la misma manera que lo hace en tierra firme. Su nombre latino, "cataracta", catarata, alude a la cascada Tad E-tu, Laos, donde fue encontrada por primera vez. La especie, con sus capacidades de natación y de buceo sorprendentemente hábiles, fue descubierta bajo una roca, pero escapó hacia un arroyo y se escondió bajo una roca sumergida. La situación de sus poblaciones es preocupante debido a la destrucción de su hábitat, incluidas las actividades turísticas, a lo largo de los arroyos y ríos donde se encuentra la nueva especie.
Frutos del tomate Solanum ossicruentum
El nombre de esta nueva especie combina el latín "ossi" para óseo y "cruentum" para sangriento. Las frutas jóvenes manchan de una “sangre” roja cuando se cortan antes de que maduren y se sequen hasta hacerse duras como huesos. La planta es un arbusto que mide entre uno y dos metros. El fruto es una baya pequeña de unos dos centímetros de diámetro. Cuando se corta, su carne se oxida y cambia desde el verde blanquecino al rojo sangre. Los frutos maduros cambian de verde claro a verde oscuro, y luego al cuando primero se hacen correosos y luego huesudos. Los frutos son espinosos, lo que significa que sirven para la diseminación mediante su enganche en la piel de los animales.
El churro mexicano Xenoturbella churro
Xenoturbella churro es un gusano marino de diez centímetros de longitud descubierto en el Golfo de California, México, a 1.700 metros de profundidad. Es un representante de un grupo de animales primitivos parecidos a gusanos que, evolutivamente, constituyen la rama más antigua en el árbol genealógico de los animales bilateralmente simétricos, lo que incluye tanto a insectos como a los seres humanos. Estas criaturas primitivas tienen una boca, pero carecen de ano, y son un testimonio de la sorprendente biodiversidad que se encuentra en los océanos del mundo. Al igual que algunos de sus parientes, X. churro se alimenta de moluscos como las almejas. La nueva especie es de un color uniforme naranja-rosado con cuatro surcos longitudinales profundos que recordaron a los científicos la forma de un churro. ©Manuel Peinado Lorca. @mpeinadolorca.