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viernes, 19 de agosto de 2016

Cinco razones para el ejercicio del fornicio

[…] éste es un país de leche contenida, de leche a presión, ¿tú crees?, claro que lo creo, aquí se jode poco y mal, si los españoles jodieran a gusto serían menos brutos y mesiánicos, habría menos héroes y menos mártires pero también habría menos asesinos y a lo mejor la cosa funcionaba […]
Camilo José Cela. San Camilo 36


Resulta paradójico que se proponga un aumento del fornicio para acabar con la sangre fratricida, precisamente en una novela narrada al igual que el Ulises de James Joyce, como una reflexión interior y ambientada, como su título indica, en vísperas, festividad y octava de San Camilo en el Madrid del 36, en la semana precedente al estallido de la guerra civil y en la que, cuando no se está asesinando, se fornica en prostíbulos, en parques, en cines, en lugares recónditos, en baños públicos, en coches, a cualquier hora del día y de la noche. Como recordaba en una monografía José García Templado la respuesta a esa paradoja la dio Cela unos años después desmintiendo en buena medida al personaje de San Camilo 36: «En España se jode mucho. El problema está en que siempre jodemos los mismos».

No sé si mis lectores (y lectoras) se alinean entre los del mucho o los del bien, pero ahora en el que el verano nos aligera de ropa y  en buena medida de prejuicios, pasado y más que pasado el Día de San Valentín, no desaparecen las ventajas que para nuestro bienestar aporta el sexo, especialmente si es regular. Las investigaciones corroboran que una vida sexual activa contribuye a una vida más larga y más satisfactoria. El sexo es bueno para muchas cosas, y entre otras muchas justificaciones científicas , he buscado cinco razones de peso a su favor que les regalo  por si les resultan de alguna utilidad llegado el momento del cortejo.

1. El sexo refuerza el sistema inmunológico


Ilustración de Romana Romanyshyn y Andriy Lesiv
para 'El amante de lady Chatterley' (Sexto Piso)
Dele la vuelta a la sartén. «Cariño, me duele la cabeza», puede ser precisamente la mejor razón para ponerse manos a la obra. Cada vez más fisiólogos reconocen que la salud sexual y emocional afecta a todo nuestro bienestar. Es decir, que las emociones –psoitivas o negativas- tienen un impacto directo en nuestro sistema inmunológico. Hoy se sabe que las personas que disfrutan de una vida sexual satisfactoria y con regularidad, con orgasmos frecuentes, es decir, parafraseando a Cela, las que joden mucho y bien, tienen menos estrés, menos depresión y en general están mejor física, mental y emocionalmente. Por su parte, un artículo del Dr. Paul Pearsall, quien fuera director de Medicina Conductual en el Hospital Beaumont de Detroit, concluye que muchos de sus pacientes habían experimentado la insatisfacción sexual antes de un ataque al corazón. También afirmaba que la satisfacción sexual ayuda a que los dolores de cabeza sean menos severos y reduce las molestias de la artritis.

2. El sexo quema calorías

Ilustración de 'El amante de lady Chatterley' (Sexto Piso)
Deje las dietas de moda y dedíquese al sexo. En sólo media hora de actividad sexual comme il faut, se queman 90 calorías, y hay estudios que hablan de hasta 500 calorías si la implicación ha sido total. Aunque nos quedemos con la primera cifra, que no parece impresionante, con un promedio de tres veces a la semana, se llegan a perder más de dos kilos al año. O lo que es lo mismo, tener relaciones sexuales dos veces por semana durante un año equivale a quemar siete grandes cenas de espaguetis. Si además quiere tomar el postre, ya sabe, siga con el fornicio.

3. El sexo alivia el dolor

El orgasmo es un auténtico narcótico. La oxitocina, la hormona que surge durante y después del clímax mientras trabaja conjuntamente con otras endorfinas, se encarga de enmascarar el dolor. En su libro Cómo tratar la artritis, el reumatólogo Carter V. Multz afirma que el sexo puede reducir el dolor, la hinchazón y la inflamación asociados con la artritis, los dolores de cabeza y los calambres menstruales. Arroje a la basura aspirinas, paracetamoles e ibuprofenos y póngase a la faena. 

4. El sexo disminuye el envejecimiento

El lema que se suele aplicar a la memoria, «Úsalo o la pierdes», nunca ha venido más a cuento. Las relaciones sexuales regulares liberan en el torrente sanguíneo una gran cantidad de sustancias químicas de la felicidad, incluida la testosterona. A medida que envejecemos, nuestros niveles de testosterona disminuyen. El sexo es una maravillosa manera de recuperar las reservas, lo que ayuda a la regeneración de los huesos y los músculos, al tiempo que aporta un brillo juvenil al rostro. Según un estudio realizado por el Dr. David Weeks, neuropsicólogo clínico en el Hospital Real de Edimburgo en Escocia y co-autor de Superyoung, los hombres y mujeres que practican sexo una media de cuatro veces por semana parecen ser aproximadamente diez años más jóvenes de lo que realmente son. Deje el botox y la liposucción y póngase a enredar con su pareja.

Ilustración de 'El amante de lady Chatterley' (Sexto Piso)
5. El sexo es un antidepresivo ideal

«La liberación de la hormona del amor durante el orgasmo ayuda mucho a calmar a la gente. Ayuda a dormir mejor, independientemente de si se trata de sexo en solitario o en pareja», asegura en un artículo publicado en MSNBC Jennifer Bass, jefa de los servicios de información en el Instituto Kinsey para la Investigación sobre Sexo, Género y Reproducción en Bloomington, Indiana. Los investigadores creen que el sexo ayuda al cerebro a producir la serotonina que, a su vez, impulsa el crecimiento de nuevas neuronas. La mayoría de las sustancias químicas utilizadas en los medicamentos antidepresivos lo que hacen es aumentar los niveles de serotonina. Estos medicamentos tardan tres a cuatro semanas para comenzar a trabajar sobre la misma cantidad de tiempo necesario para que se formen neuronas nuevas.

Pues ya saben; no digan que no les he avisado. Por si les sirve de ayuda, usen la Guía ecosexual de Greenpeace.